sábado, agosto 27, 2005

Ex enclave, Villa Baviera...





























Ayer entramos, en ordenada y secreta caravana, para instalar en el ex enclave conocido como Colonia Dignidad, al nuevo administrador judicial de esos predios. Este interventor administrador debe asegurar a los colonos continuidad en sus actividades legítimas y la pertenencia de todos ellos, chilenos y alemanes, al estado de derecho democrático vigente en Chile.

Un Estado de Derecho Democrático otorga certezas, seguridad e igualdad jurídicas, y permite a la gente participar del poder del Estado. También debe ser así para quienes viven en esas tierras, hasta ahora clausuradas y al margen de nuestras leyes; a esas tierras deben llegar en plenitud los derechos laborales y previsionales, las comunicaciones, las libertades del ser humano contemporáneo, en el nivel de evolución y desarrollo de nuestra sociedad.
Muchos allí, colonos y también personas
externas a la Colonia, han sido víctimas de atropellos y abusos innobles. Muchas personas han sufrido la fuerza del enclave y sus prácticas de control, vigilancia e interceptación.
Espero que con la intervención judicial en la gestión de la ex colonia, controlando debidamente su corazón económico y administrativo, todo el horror vaya quedando atrás. La ex colonia deberá ser, desde ahora, transparente y legalmente administrada y, sus riquezas y potencialidades, no podrán ya servir de base de sustento a la perpetración de crímenes contra las personas o contra la institucionalidad y normas del Estado de Chile.
Ayer, mientras padecíamos el rigor del temporal, ví unas mujeres jóvenes de tipo germánico y de aspecto campesino pobremente vestidas, con ropas livianas y las caras rojas y partidas por el frío. Estaban encerradas en algunos pasillos tratando de atisbar, por puertas a ratos entreabiertas por nosotros, qué pasaba, quiénes éramos y que hacíamos: la juez, el interventor, los abogados del CDE y esos carabineros grandes y tranquilos, guardianes inmóbiles como postes, en atenta espera.
Un representante de los administradores, educado pero hosco me dijo:
-"¿Señora puede no estar allí ese jeep policial porque esa es la zona de los niños y sienten pavor?".
-"Por cierto - respondí- sabemos que es el pavor; el jeep se colocará fuera de la vista de los niños". Me dió las gracias y se alejó.
LLamé al Teniente Coronel de Carabineros a cargo del contingente de fuerza pública preventivo que nos acompañó, y le expliqué la situación. Sonrió con la calma que mantuvo desde que lo encontre en la carretera frente a Retiro, y dispuso mover de inmediato el vehículo.
Es bueno preocuparse por la tranquilidad de todos pero, me pregunto, si estarán protegidas las jóvenes que vi tras las puertas y que, con aspecto entumido, se arropaban algo mojadas con blusas y faldas arrugadas de géneros livianos. Ellas recordaban los films de la segunda guerra mundial, particularmente la gente pobre y espantada.
Pese al dolor que se puede entrever, y a los crímenes que se investigan, debe haber mucho de bueno también en esos predios, no en vano se habran deslomado los colonos y, lo bueno, debe ser salvado y apoyado y compatibilizado con las prácticas legales de nuestro país. Los sencillos campesinos ultra explotados y duramente segregados, hasta de sus familias, deberán tener salarios acordes a su esfuerzo; previsión; educación y todo lo que corresponde a un trabajador honesto en Chile; los buenos programas productivos o de servicios de la ex- colonia deberán igualmente ser normalizados y, en lo posible, potenciados. Nadie quiere terminar con los ricos panes, cecinas, miel, quesos, bosques y cultivos ni dejar de hacer felices a los colonos de buena fé.
Creo que Chile y el siglo XXI estan llegando a la Villa Baviera y a los predios relacionados y que se está desmoronando ese anacrónico "muro de Berlín" al revés. Por lo demás, en el Estado democrático y jurídico del Chile de hoy no hay ya lugar para enclaves fácticos, lógicas de fuerza o violencia, segregaciones ni arbitrios. Los enclaves opacos no deben subsistir pues son funcionales al arbitrio y al delito y afectan a las personas que están o caen en su interior, además de repercutir en la vida del país.
Los avances probatorios de distintos magistrados en torno a delitos específicos perpetrados por la ex colonia a lo largo de su historia -particularmente del Ministro Zepeda- confluyen potentemente a perfilar el carácter ilícito de esta organización liderada en el tiempo por los conocidos ex jerarcas y sus sucesores o subrogantes de emergencia.
La actual administración judicial del perverso sistema ideado por Schaeffer permitirá dilucidar cuestiones vitales y hacer jurídica la vida en esos aislados parajes.
Sobre el sentido de la operación judicial llevada a cabo el viernes 26 de agosto, a instancias del CDE, ahondan el domingo 28 la editorial de La Tercera, La Nación Domingo en artículo del periodista Jorge Escalante y el Cuerpo de Reportajes de El Mercurio, en artículo de la periodista Claudia Guzmán quien relata muy de cerca lo ocurrido.




Además, no puede perderse de vista, para quien desee profundizar estos hechos, el completo artículo de fondo publicado el mismo día viernes, a horas de consumarse la instalación del interventor, por La Segunda.