domingo, septiembre 25, 2005

Interventor y propiedad..., a propósito de Dignidad!

La sociedad actual, mediática y de lobby.

hermes pastor de su hermano
(www.theoi.com)

Talca, Madrid y Roma, no sólo París y Londres!

Daré una que otra pincelada necesaria al lobby (materia de otro artículo) y me centraré en estos apuntes en lo mediático, por su masivo alcance sobre la opinión pública, y narraré algo sobre el carácter de Hermes-Mercurio, potente personaje en la cuestión. Si lo hago, desafiando a un dios tan quisquilloso, es porque creo en Otro, y en las bondades del debate y acepto sus necesarios costos. Sé que me dirán, “te gusta meterte entre las patas de los caballos”, y diré lo de siempre: “no, no me gusta”. Pero, cuando algo me choca en el sentimiento de lo justo, o en la lógica, siento que callar es otorgar y es asumir una postura de miedo frente a quien golpea tus sentidos o tu razón.

Creo vivir en una sociedad democrática y en un Estado de Derecho, y ello debiera ser el marco adecuado para debatir, en igualdad de condiciones jurídicas, todo tema de relevancia social.

Claro que Hermes no piensa así, y estima que él puede escribir y destacar todo aquello en que cree o le interesa, pero no reconoce ese mismo derecho a los demás. Sólo por eso me referiré en particular a Hermes- Mercurio, aunque el tema es más general.

Ya pasé por la experiencia de ser reclamada ante la Sociedad Interamericana de Prensa por interponer una querella, como persona natural y común ciudadana, en defensa de mi pequeña dignitas, seriamente vapuleada por Hermes. Todo reclamo, acción judicial o carta es recibida por esa susceptible empresa periodística como presión indebida que pone en peligro su inmensa libertad, y convence a la gente de ello. En pocas palabras, la ley del embudo y, peor aun, de un embudo en que no están en sus extremos la libertad de un profesional periodista versus la de una persona, sino la libertad del medio frente a todas las personas. Al interior del medio, no es misterio, hay poder, estatus, instrucciones, obediencia.

Ahora, en estos días, pese al período electoral que nos deja a todos, según algunos, off side, hay sin embargo que ir al debate igual (como dicen los jóvenes que, para encarar una objeción familiar, responden “igual…” Supongo que ello significa “igual no más hay que hacerlo”). Creo que hay que entrar al debate, no obstante sus reales riesgos, pues, en lo relativo a la Colonia Dignidad, no se por qué (aunque creo saberlo) Hermes anda enredando las cosas más que en el caso del robo de las ovejas a su hermano Apolo.

hermes apolo y ovejas

Prácticamente El Mercurio ya ha asentado la interesada idea de que el procesamiento de los jerarcas de la ex Colonia Dignidad y las medidas preventivas dispuestas por el poder judicial (embargos e intervención de los negocios del enclave) era un error, calificando esas resoluciones judiciales como infundadas, ilegales, apresuradas. Eso, para quien lea los escritos del asunto, es sumamente sorprendente: las mismas medidas ya habían sido decretadas por otro tribunal del crimen de Santiago (14º), y aprobadas por la Corte de Apelaciones de Santiago, sobre las mismas pseudo propiedades territoriales inscritas a nombre de sociedades de pantalla; además, respecto a estas específicas medidas cautelares, la Corte de Talca había desechado cuatro recursos interpuestos por las empresas contra los embargos e intervención. En fin, mejor que lean los escritos respectivos, nada de ello es legalmente secreto, es materia civil.

Creo además que es sano y legítimo pedir coherencias mínimas:

· Libertad de expresión para todos, ofendidos y ofensores, no sólo para los medios.

· Respeto a todas las resoluciones judiciales, todas, también las de Parral.

· Respeto a los conceptos jurídicos involucrados: las medidas precautorias nunca han amenazado el derecho de propiedad, son de cautela, cuyo fin es asegurar la justicia (para evitar que ciertos bienes se traspasen o pierdan antes del momento de los fallos y eludan la justicia)

· Igualdad en la persecución criminal para los que tienen y para los que no tienen predios o muros tras los cuales esconder sus delitos.


Vivimos en una sociedad mediatizada por los medios: ¡que obvio!

Para entrar al tema, tocaré primero esa obviedad: nadie ignora que casi toda la información que maneja una persona común es recibida vía medios de comunicación: diarios, TV, radio, entre otros. Si llueve y florece el desierto en nuestro norte, salvo para los lugareños, ello es una noticia transmitida con fotos o filmaciones por los medios.

Es natural que sea así, salvo si los medios que tienen ese poder de pintar la realidad, además de la meta de informar primero y más atractivamente a sus lectores, tienen otras metas no declaradas, mantenidas opacadas en vez de transparentes. Hay en esto un gran problema si los destinatarios de la información están ya clasificados en segmentos, algunos de los cuales, mayoritarios, no tienen formación adecuada para “ver” hacia donde les arrastra la red tejida con seda editorial e información finamente articulada a ella.

En el plano de las comunicaciones sociales inciden, además de las intenciones grupales estructuralmente conocidas y visibles, como pueden serlo partidos, movimientos o coaliciones, otros poderes o influencias de hecho ligadas por intereses que exceden el ámbito de las representaciones declaradas y que, en sus fines, apuntan a determinar opinión, sea de la mayoría que opera como mecanismo resolutivo en un país regido por un sistema constitucional democrático, sea de instituciones o personas con poder de resolución. Estos intereses, más transversales, suelen ser económicos y de poder, culturalmente afines y no necesariamente manifiestos ni evidentes.

Sin duda tales intereses resultan fortalecidos, por decirlo suave, al contar el poder de que se trate con personajes en colocaciones decisivas y, lo que no es menor y es mucho más insidioso, al contar tal poder o asociación de poderes con la propiedad o capacidad de disposición real de medios de comunicación de masas.

Formar opinión pública (o en los casos más agudos, manipularla) es trascendente en una sociedad donde el voto de cada integrante de las masas, en definitiva, resuelve como se ha de distribuir y ejercer el poder por un período de años. La opinión pública está en todas partes, es un común denominador que incluye desde el último cesante hasta el más alto funcionario aquí, allá y en el lugar más aislado del país. El día de las decisiones populares llega a todas las persones en todos los rincones. Así, nadie está demás ni nadie puede ser ignorado en el afán de encauzar su entendimiento.

A lo anterior, se agrega el carácter (valga la redundancia) masivo del pueblo soberano, cada vez más numeroso y, como nivel medio (sin ánimo de ofender a nadie, pues yo tampoco entiendo gran parte de la jerga implicada) cada vez menos preparado para entender las sofisticaciones de la economía, las finanzas y la política actuales, llenas de interconexiones invisibles que traspasan océanos, continentes y envuelven al mundo en un literal pañuelo imperceptible para los sentidos: ojos y oídos al menos. ¡Qué lejos está la aldea de Asterix, donde todo se ve, se huele, se escucha, pues sucede a escasos metros de cada habitante!

Además de la búsqueda general de fuerza electoral -afirman autores italianos y españoles como Luigi Ferrajoli y Perfecto Ibáñez-, esos intereses económicos y de poder, difusos pero no por ello poco consistentes, buscan el condicionamiento de las opiniones institucionales particularmente poderosas y resolutivas: Parlamento (en la dictación de las normas); Administración Pública (en la aplicación de las normas); y Poder Judicial (en la resolución de los conflictos litigiosos de interés). Esta búsqueda de influencia es más directa que la del voto ciudadano y suele depender de especiales lobbies pero, no por ello, prescinde del uso de los medios de comunicación, particularmente a través de editoriales aparentemente altruistas y objetivas que, sin duda (y legítimamente) representan la voluntad de lo propietarios del medio en cuestión.

Se compra o crea un medio de comunicación social, generalmente, para moldear la opinión pública; los casos de medios nacidos sólo por y para informar son inexistentes en nuestro país. La propiedad de los medios de comunicación no es generalmente un medio para hacer fortuna, sino, más bien, para gastarla en modo productivo. Estos grupos de interés, aunque no presenten vínculos formales, pueden abatir una democracia, simulando o disimulando, como escribe Norberto Bobbio, un poder invisible que se oculta como en el Panóptico, de Bentham, para ver sin ser visto, para controlar sin ser controlado, aunque le cueste grandes desembolsos.

Este fenómeno ya ha sido, al parecer, visible para algunos avispados en nuestro país, y, hace un par de años, un diario electrónico (“Primera Línea”) publicaba el “Mapeo al Despliegue Liberal”, refiriendo con nombres y apellidos entrecruces partidarios (transversales) con lo empresarial, mediático y académico, insinuando los vínculos supuestos entre los grandes poderes comunicacionales.

Por su naturaleza y modos, las defensas de este tipo (formadoras de opinión) de ciertos intereses grupales, suelen ser invisibles para la opinión pública, la que es el objeto mismo, la presa o meta de la avanzada o ataque comunicacional -¡y está sumida en el bosque!- sin posibilidad de buena distancia ni perspectiva. El ciudadano medio sólo alcanza a ver con sus ojitos naturales los delitos de sangre y los tráficos concretos (de cosas fotografiables como las armas, los paquetes de drogas…), pero no puede “ver” un tráfico de influencias ni, menos, la manipulación de que puede ser el mismo víctima.

Y, por eso, dicen los expertos de Talca, Madrid y Roma, el secreto entrelace financiero, político, técnico y comunicacional de unos pocos es inconscientemente aceptado por muchos gracias a las inagotables redes de operaciones complejas y de personas jurídicas interpuestas como pantalla que hacen perder de vista al público quienes son los verdaderos protagonistas o interesados en un cuento.

No está demás decir que estimo que la democracia debe proteger el derecho a informar y a emitir opiniones, tanto de los medios como de las personas respecto de los medios. Tal libertad de todos constituye un modo de fiscalización recíproca de la sociedad civil sobre sus autoridades y de los grupos de interés entre sí. Me parece legítimo, además, aspirar a que los medios de comunicación social sean verdaderos y transparentes y que no persigan en su actuar fines no declarados, mucho menos el de manipular la opinión pública. Es asimismo deseable, y tenemos derecho a pretenderlo, que sean independientes y vocacionalmente informadores. Son para mí, más sagradas que la propiedad de predios y de medios, las libertades e igualdades jurídicas del Estado de Derecho. Creo firmemente que todos tenemos derecho a opinar, también los que no poseemos diarios, radios ni canales de TV; asimismo, todos debemos responder ante la justicia, también los que no posen predios para perpetrar delitos detras de sus cercos.

Algunas necesarias reacomodaciones del Estado frente a los grandes poderes.

Ante tales poderes operacionales de grupos que capturan opinión y, con ello, acrecen su poder, hoy en el mundo occidental más autocrítico y avanzado se viene imponiendo con fuerza la necesidad de separar con claridad Estado y sociedad, esfera pública y esfera privada, poderes económicos y poder político. Estas separaciones son, en la actualidad, mucho más importantes y fundamentales que la separación formal entre los tres poderes del Estado, pero no están escritas en las constituciones más nuevas, porque, simplemente, son obvias y subyacen en las bases mismas del constitucionalismo y de la democracia.

Estas indispensables separaciones son el presupuesto mismo del Estado político-representativo, que nace para superar la confusión entre soberanía y propiedad que caracterizaba al viejo Estado patrimonial premoderno.

Entre las reflexiones de españoles e italianos sobre la materia, hay una que, en particualar debiera tenernos alerta: la afirmación difundida hábilmente en el seno social de la primacía del mercado como único regulador y la no necesidad de límites ni del poder administrador del Estado como árbitro o fiscalizador de la vida comunitaria. El discurso que repiten los interesados en “esa” libertad, con desenfreno o disimulo según la sofisticación del medio, mezcla hábilmente, según la ocasión y el caso, la libertad, la propiedad y la eficiencia como virtudes propias sólo del sector privado. A esas virtudes tal discurso contrapone la descalificación constante del Estado identificándolo, en multitud de editoriales, dichos y escritos, con tonterías de gestión y negocios sucios. Se propicia, así, con mayor o menor premeditación y conciencia del impacto, un sistema sin límites, garantías ni controles, en otras palabras, un “no Estado de Derecho”, por si no se han dado cuenta.

Un caso particular: Las cautelares judiciales, ¿amenazan la propiedad?

Todos podemos recordar campañas editoriales y cuantificaciones reiteradas que dan lugar a pseudo-demostraciones de la verdad, basadas en los grandes números y en cantidades de personas que han hecho o dicho algo, instándonos o instigándonos, por volumen, a seguir la misma actitud o dar la misma respuesta. Bueno, a todo eso estamos tan acostumbrados que casi no lo vemos. Sin embargo, el viernes 23 de septiembre, me ha llamado la atención un artículo editorial de “El Mercurio” que, creo, ejemplifica, como pocos, lo que se viene diciendo. El texto en cuestión se titula ”Término de Intervención” (en Colonia Dignidad), y viene en la p. A3. Según ese escrito, las medidas judiciales cautelares (el interventor) atentan contra la propiedad privada.

¿No será una exageración?

¿Así es que las sociedades de pantalla, propietarias aparentes de distintos paños del predio, tienen licencia para dopar a los colonos, castigarlos, no pagarles remuneraciones, secuestrar, castrar, abusar sexualmente, romper las normas sobre control de armas?

¿Se desea fomentar de nuevo la lógica tendiente a que tras los propios muros se golpea en lo propio y que permitió, por años, la violencia más atroz en lo familiar? Si leen el escrito con que, como CDE, pedimos dedicación exclusiva para la Jueza de Parral (solicitud desechada por resolución de la E.C.S.) verán que tras esos cercos de campo, dentro del espacio material de esas propiedades se cometían crímenes contra muchos seres humanos, chilenos y alemanes.

Escrito CDE solicitando dedicación exclusiva jueza de Parral

¡Perversa confusión identificar las medidas cautelares judiciales con violaciones a la propiedad privada, más perverso aun confundir, en un todo igual, a los colonos abusados con los jerarcas abusadores y dar, así no más, visto bueno a esas sociedades brujas!

Esta defensa ilimitada de los propios intereses, confundiendo conceptos e ideas, no es un fenómeno aislado ni chileno, es una lógica humana comprensible. Los autores europeos antes citados nos explican que:

  • Los grupos de poder y bien situados identifican (¡y con razón!!!) su libertad esencialmente con el rechazo de las reglas y resoluciones que puedan constreñir su expansión o poner riendas a su actuar.
  • En virtud del propio poder comunicacional logran arrastrar a su credo (interesado y de parte) a los sectores más deprimidos, pobres e ignorantes, los que se suben a ese carro sin comprender que “su” libertad, en cambio, depende de las reglas, fiscalización y arbitraje del Estado y que, dentro de éste, el poder judicial les debe asegurar también a ellos, un escenario igualitario en el que no debieran temer enfrentar ningún poder.
  • Además de quienes son arrastrados, existen, cierto, los personajes que por oportunidad y/o conveniencia se dejan arrastrar a esos credos, o se hacen los ciegos.

La democracia es un sistema frágil y complejo de separaciones y equilibrios entre poderes, de límites y vínculos para su ejercicio, de garantías establecidas para la tutela de los derechos fundamentales y de técnicas de control y reparación frente a sus violaciones. Tales equilibrios se afectan si un poder comunicacional pretende limitar el ejercicio de acciones judiciales legales por los órganos del Estado descalificándolas insistentemente como supuestamente infundadas o irreflexivas o violatorias del derecho de propiedad. ¿Sólo podrá actuar el Estado, según tal teoría, persiguiendo delincuentes en los sitios públicos y asegurando su responsabilidad penal con medidas cautelares (como los embargos y la intervención) si éstos no tienen propiedades ?

Eso huele mal, afecta el pacto constitucional que hasta ahora se ha fundado en la tutela de la igualdad jurídica.

Algo puede aligerar este texto, e ilustrar lo artificioso e intencionado del aparentemente objetivo artículo editorial que comento, este cuento sobre Hermes…Mercurio.

"...Explicaré por qué. Retomando a Montanelli, en la familia de Zeus había hijos virtuosos y otros “indecentes”, como Deméter, madre de Perséfone, diosa de los infiernos, raptada por Hades. Dionisio (dios del vino, las orgías y la irracionalidad) y Hermes (entre otras características, dios de la riqueza, los comerciantes y los ladrones, considerado un mensajero de los dioses).

Los romanos llamaron a Hermes “Mercurio”, y lo representaron con sandalias con alas.

Recuerdo que al leer “El combate de los dioses”, un capítulo de la Ilíada de Homero, encontré que quien llevaba los mensajes trascendentes, importantes, era la diosa Iris, llamada “la de los pies ligeros”, con alas de oro. Ella, según Homero, era la mensajera de los dioses, y llevó a Príamo el mensaje de Zeus en orden a que debía rescatar el cadáver de Héctor de las manos de Aquiles y darle sepultura.

Hermes, que curiosamente también tomó parte por los aqueos en esa guerra, igual que Atenea, era conocido por sus ardides. En sus primeros tiempos robó el ganado a su hermano Apolo y, con sus habilidades, disimuló las huellas haciendo retroceder a los animales. A Hermes, por estas habilidades prácticas, le encargaban mensajes prácticos, que requerían triquiñuelas para llevarlos a cabo. Así se infiltra, por orden de Zeus, en el campamento aqueo.

En esos tiempos los dioses se alineaban con los mortales, y tomaban partido, estando de parte de unos u otros, en este caso de troyanos o teucros, y por ello con Héctor, o con los aqueos o argivos y, en este caso, con Aquiles. Esto llegaba a tal punto que Hera engañó a Zeus y, mientras éste dormía, voló al campamento aqueo a despertar a Poseidón, dios del mar, quien condujo en persona el ataque griego a Troya. También Afrodita tomó partido, y Apolo, y todos los olímpicos.

Atenea, ya mencionada, la “diosa de ojos de lechuza”, apoyaba a Aquiles y, de hecho, se presentó más de una vez en el campo de batalla y el campamento en su forma de lechuza, además de forzarlo al combate con Héctor a los pies de las murallas.


(www.theoi.com)
Atenea era la protectora de los artesanos y la deidad de la inteligencia en la guerra, era la diosa sabia nacida de la cabeza del mismo Zeus. Era buena y virtuosa. Ignoro por qué ella aún está enojada con Hermes, si estaban de la misma parte, tal vez por sus astucias y triquiñuelas, o tal vez porque Hermes todavía interfiere entre los mortales. Lo cierto es que a la diosa no le gusta Hermes.

El día en que decidí presentar mi querella contra El Mercurio --¡que quizás por qué no se puso Iris, que es más respetable!--, en defensa de mi particular y pequeña “dignitas” (honor, prestigio y situación), a mi ventana del Consejo de Defensa llegó una lechuza blanca, y se paró ante mí y mis colaboradores, al otro lado del ventanal del sexto piso, mirándome fijamente un largo rato, en que, nosotros, sorprendidos y extáticos, observamos. Ella simplemente me miraba inmóvil.

Cuando alzó el vuelo, iniciando una amplia curva majestuosa para irse veloz por la carretera norte-sur, nos aproximamos a la ventana para ver el lugar en que se había posado. No había nada, ni un centímetro disponible, pues el vidrio sigue una línea casi a plomo con el muro azul violeta. No supimos qué pensar. En ese sector no hay lechuzas, menos de día, y ninguna se dedica a mirarnos. Nunca nos había sucedido algo así." (Del borrador de El bisel del espejo, mi ventana publicado por Edebé, en Santiago, 2002.)

6 Comments:

At dom. sep. 25, 05:34:00 p. m., Blogger Roberto said...

Significativo lo de la lechuza, aunque no sé qué podría querer decir.

Te dejo una cita sobre estos dioses:

Mercurio / Hermes
Hijo de Zeus y de Maya, hija del titán Atlas. Recorrió el mundo buscando el éxito en todas las labores que hacía y fue considerado por el pueblo dios de los atletas, de la sabiduría, de las artes, de la escritura, de los pastores y de muchas otras cosas aunque nunca ocupó de forma completa ninguno de estos puestos pues muchas de las actividades que él protegía tenían su propia deidad. Gracias a su sabiduría e inteligencia fue llamado de nuevo al Olimpo. Su principal labor era la de ser mensajero de los dioses y Zeus le concedió por sus servicios un sombrero y sandalias aladas así como un caduceo de oro o varita mágica con serpientes enrolladas y alas en la parte superior. También llevaba a las almas muertas al Hades o submundo. Hermes (Mercurio) es pues el dios mensajero, y también el dios de la elocuencia y de los comerciantes, además de dios de la enseñanza.
Era el responsable de la buena suerte y de la abundancia pero no es muy aconsejable fiarse de él porque también era un gran enemigo, muy mentiroso y era el dios de los ladrones.

-Cosas de la mitología-

Saludos,

 
At lun. sep. 26, 07:17:00 p. m., Blogger Vladimir said...

no es un mito para mi que las mujeres en la historia han ocupado importantes labores de indole mitico o real, lo significativo en tu labor es que como fiel luchadora de los derechos de los chilenos seas mujer ante todo, admiro tu imparcialidad y tus reminisencias hacia la mitología citando a HERMES y sus tan distinguidos titulos pero quisiera compartir contigo que también como es el dios mensajero y quien informaba a los dioses de lo que acontecía, también fue quién impuso los distintos tipos de medidas, fue el protector del comercio y muchos inventos. Pero no hay que olvidar que no muchos se fiaban de el ya que tenía fama de MENTIROSO, LADRÓN (por lo de las ovejas) entre otros apelativos dignos de este dios, entonces no hay que desgastarse en nuestro HERMES del día de hoy, ya sabemos muchos que HERMES es el Dios de los LADRONES y un artista de la mentira.

bienvenida al mundo de los BLOGS y te invito a visitar nuestro portal y dejar un comentario en el www.mallecoemprende2005.blogspot.com

saludos cordiales

vladimir urrutia

 
At mar. sep. 27, 03:00:00 a. m., Blogger Gustavo Aracena said...

Señora Szczaranski.

Estoy realizando mi reportaje de título sobre la "INTEGRACIÓN SOCIAL DE LOS HABITANTES DE LA EX COLONIA DIGNIDAD TRAS LA CAPTUAR DE PAUL SCHAEFER" y como la búsqueda de su persona me ha sido inútil sobre todo por que resido en Talcahuano. Espero que lea la sección de comentarios y de respuesta a mís interrogantes, ya que pareciera interesarle de sobre manera el tema.

Mis preguntas son las siguientes:

¿Cómo ve el futuro de la gente del predio, teniendo en cuenta que el actual gobierno ha hecho muy poco por la gente de la villa? Incluso las palabras del presidente Ricardo Lagos en marzo de 2005 fueron poco convincentes cuando dijo : "lo capturamos" (A Schaefer)siendo que se vieron sólo efectivos argentinos y periodistas de canal 13.

Más allá de todo lo que se pueda decir de todas las injusticias que sufrieron desde 1961 hasta la fecha más de doscientos colonos ¿Cuáles son las medidas que se van a tomar en pro de personas que se quieren ir del lugar y que no tienen dinero ni oficio para sobrevivir en un mundo competitivo, teniendo en cuenta que ellos vivieron en una comunidad "que trabajaba para el prójimo". Porque hasta el momento las medidas que se han tomado han sido: o los mandan para Alemania o les dan tratamiento sicológico y los convencen de que son libres. Hay muchas pruebas científico-sociales que avalan que una persona de más de 45 años es muy difícil que cambie la forma de ver la vida ¿Se puede decir que ellos serán las últimas víctimas de esta "especide de transición"? Por que además hasta el momento he escuchado y leído sólo sobre las platas de la ex colonia ¿Y qué pasa con las personas?¿los adultos que tiene mejor suerte que algunos de sus pares y que estudian en la universidad y que son el vínculo más directo entre Chile y la colonia?

¿Cree en la "integración de la que tanto hablan los ex voceros de la villa cómo Michael Müller"?¿O hay lobos que se están disfrazando de ovejas para vover a perpetuar un sistema que perduró por más de 40 años?

Gustavo Aracena G.

garacenag@udd.cl

 
At mar. sep. 27, 08:00:00 p. m., Blogger mezcaleros said...

Clara:
Yo sólo quería manifestarle mi cariño. Me parece que usted trabaja mucho y se ha convertido en un ejemplo de respetabilidad para la gente. Creo, eso sí, que a veces está encerrada en ese papel tan serio que le ha tocado representar y un simple mortal como el que escribe quiere agradecer sus sacrificios. Opté por el camino de los piropos, pero en otra ocasión tendré el valor de entregar comentarios más pertinentes. Por ahora, una digna y cariñosa reverencia.

 
At dom. oct. 02, 02:34:00 p. m., Blogger danielalejandrocergara said...

Da una gran complacencia encontrarse con blogs de tal magnitud, ante el desajustado mundo de la Internet (que, a veces, es bastante aburrido). Desde que su nombre ha sonado en el diario avatar, su figura, de ferviente defensora, tal vez, más allá del cargo que ocupa, hace que se sienta respeto para con personas que, de una u otra manera, están catalogadas por buscapleitos, pero que tan sólo actúan con carácter, decisión. Con relación al tema puesto en esta entrada, refuerzo sus dichos tendientes a tener sumo cuidado con las maneras en que los medios de comunicación expresan sus ideas (ya sea El Mercurio, ya sea un pasquín); existe un derecho inalienable, el cual se refiere a la dignidad y la privacidad de cada ser, por cuanto humanos que somos. Aquello de la Colonia Dignidad es un tema complicado, hay muchos actores en juego, queda demasiado por esclarecer, y los inculpados deben dar su testimonio (o declaración), para uno después formular una idea concreta. Los temas de libertad, expresión, incluso el mismo ámbito privado, superan un simple comentario, ya que, al igual que los hijos de Hermes y Mercurio (si queremos seguir la mitología griega); es decir, Aristóteles, Sócrates, Platón, postularon diferentes planteamientos, paradigmas, pero que sin embargo, aún están en la reyerta filosófica universal.
N. B.: se trata de una pequeña aclaración (en “buena onda”). Usted utiliza, en algunas partes de esta sección, el adjetivo "demás", para referirse a cuestiones que están sobrando. Sucede que, para aquello, ha de utilizarse la locución adverbial "de más" (separado de [preposición] y más [adverbio]). Está registrada por la RAE.

 
At lun. oct. 03, 06:18:00 p. m., Blogger LdS said...

Excelente texto. Respeitando a tua posição em materia de facto, que como compreenderás tenho alguma dificuldade em seguir daqui mas de cujas linhas me apercebo já, subscrevo inteiramente a tua posição em matéria de apreciação do valor das coisas no mundo que nos rodeia e que é, infelizmente, de constatação similar em geografias diversas. Registo com muito interesse a tua visão quanto à "desqualificação constante do Estado" tantas vezes acompanhada pelo endeusamento do mercado. Só que o mercado é uma balança de braços desiguais e que mais desiguais se tornam quando o poder mediatiza o comportamento. A desqualificação constante do Estado, a desqualificação constante das hierarquias democráticas, a desconsideração do que aqui vimos chamando de "uma ética republicana", são situações que só prtendem veicular vantagens para quem as conduz e domina, sem qualquer interesse pelo desenvolvimento da sociedade a que pertence. JM

 

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