jueves, septiembre 15, 2005

Villa Baviera iba a festejar el 18 de septiembre…



(una niñita asustada, en cualquier parte del mundo...)

Los colonos de Villa Baviera tenían planeado para mañana un almuerzo con quien fue su interventor hasta hoy a las 8.30 a.m., Hermann Chadwick. Planeaban celebrar el 18 de septiembre, empezaban tímidamente a pertenecer a este país. Tal vez logren concretar ese almuerzo. Se los deseo de todo corazón, las penas y los temores son menores cuando pueden compartirse.

Hopp y los otros líderes, por decenios todopoderosos en su recinto aislado, parecían bajo control del Estado de Chile y, sin embargo, están volviendo a reinar en esos lares. El Ministro de Fuero designado por la Corte de Apelaciones de Santiago, Sr. Zepeda, por razones que sólo él conoce, les ha quitado hoy el tutor. El delgado árbol que empezaba erguirse en esos campos deberá intentar sólo combatir el viento.

El Estado de Chile no llegó a instalarse entre esos colonos. No hubo la unicidad de criterios necesaria para tan delicada operación y, los mismos de entonces, remaron para atrás con la fuerza de sus dudas y temores, o quizás de sus secretas ambiciones. Sobre Villa Baviera vuelven el miedo y el aislamiento.

Quiero que sepan los colonos (para lo que pueda servirles), los campesinos y artesanos alemanes allí abandonados, los que nunca han visto un sueldo ni un billete salvo en capacitaciones para responder a eventuales preguntas, los que no han tenido educación formal, los que a los 50 años de edad sufren de todos los huesos por trabajar desde niños encorvados sobre el campo, los que fueron mantenidos con calmantes y sedantes ante cada inquietud o dolor, que no los estamos olvidando, que estamos sólo atrasados y sufriendo algunas desventajas por la aspereza propia de este camino y por las tortuosidades de algunas mentes funcionarias.

Recurriremos a todos los medios legales que el sistema jurídico nos otorga para ayudarlos a vivir como todos los que pueblan esta tierra. El CDE ya ha apelado, y seguirá accionando por ustedes.

Yo, en lo que está a mi alcance, haré todo lo que pueda, aún con la duda razonablemente fundada de perder todos los recursos. Discutiré con aquellos que sólo actúan ante la certeza del triunfo y del elogio, pues pienso que el ser humano no sólo se nutre de resultados sino, especialmente, de propósitos. El ser humano proyecta, imagina y vive su presente mirando hacia el futuro; nosotros, las personas, manejamos aptitudes que nos impulsan desde antiguo a desafiar la fatalidad y a cambiar los rumbos de la inercia.

No seguiré, tampoco, a quienes ven derechos humanos dignos de tutela, y buenas causas, sólo en lo relativo a si mismos, sus parientes, amigos, connacionales o correligionarios. Llevo incrustado en el alma el sentimiento del deber de proteger los derechos humanos de cada criatura de esta especie bípeda, mamífera, inteligente y espiritual, en cada rincón del mundo y, claro, si están en nuestra tierra, supuestamente dentro de nuestro Estado, ese deber se convierte en exigencia de acción, imperativa: somos garantes de esos derechos.

Haré también caso omiso de quienes serpentean extrañamente diciendo que es inútil y problemático intentar hacer libres a quienes nunca lo han sido ( los campesinos amedrentados y castigados de la colonia), exhibiendo una lógica que, de haber sido aplicada al término de la segunda guerra mundial, mantendría todavía en pié, y bien cerrados, los campos de concentración con sus seres humanos casi destruidos dentro.

2 Comments:

At jue. sep. 15, 09:33:00 a. m., Blogger Totoro said...

Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

 
At jue. sep. 15, 09:35:00 a. m., Blogger Totoro said...

Cierto, Todos se preocupan de Paul Schaeffer y el sr. Hopp, pero nadie de los que llegaron a trabajar y mejorar sus condiciones de vida.

Sobre el último párrafo, me extraña mucho y a veces no tanto, que aún existan personas que piensan de esa manera.

Estudio derecho(la vida es triste a veces) y me supera a veces también que los procesos sean algo lentos, no lo digo por nadie en particular, pero que ojalá TODOS hagan lo posible para que ellos, los sin nombre logren vivir mejor.

 

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